Matilde Araya Matus.- Chile desarrolla una serie de proyectos que buscan recuperar fósforo, desde aguas servidas y convertirlo en fertilizante, en un contexto global marcado por el agotamiento de este recurso no renovable. La iniciativa combina tecnologías químicas y biológicas que permiten convertir residuos sanitarios en un insumo agrícola estratégico. Estos avances podrían posicionar al país como un referente emergente en innovación y reciclaje.
Un recurso crítico
El fósforo es un mineral esencial para la agricultura y actualmente se obtiene de depósitos no renovables que han disminuido en las últimas décadas en calidad y cantidad, debido a la demanda mundial. Investigaciones de la Universidad de Adolfo Ibáñez destacan que la orina humana concentra cerca del 60% del fósforo presente en aguas residuales domésticas, lo que podría suplir hasta un 20% de la demanda global de fertilizantes fosfatados. Esta situación ha motivado a universidades y empresas chilenas a explorar métodos de recuperación que permitan asegurar el suministro futuro de este nutriente.
En Chile, las plantas de tratamiento se enfocan principalmente en eliminar nutrientes para cumplir la normativa, lo que implica desperdiciar fósforo potencialmente reutilizable. Frente a este escenario, diversos proyectos buscan transformar el sistema sanitario en una plataforma de reciclaje de nutrientes. La tendencia apunta a que los residuos se conviertan en recursos valiosos para la agricultura.
Fósforo y tecnología química
Una de las líneas más consolidadas es la precipitación de estruvita, un compuesto formado por fosfato, magnesio y amonio que puede utilizarse como fertilizante de liberación lenta. El proceso se basa en una cristalización controlada que requiere equilibrar pH y magnesio, cuyo aporte natural suele ser insuficiente en las aguas residuales. Para resolver esta limitación, estudios nacionales proponen usar agua de mar como fuente de magnesio de bajo costo, lo que reduce el gasto en insumos externos.
El desafío principal está en optimizar los costos operacionales, ya que la adición de magnesio y alcalinidad representa alrededor del 75% del proceso total. Sin embargo, los ensayos han demostrado que la estruvita(compuesto de fosfato de amonio y magnesio) obtenida posee características adecuadas para su uso agrícola. Esto abre la posibilidad de incorporar la tecnología en plantas de tratamiento chilenas a mediano plazo.
Innovación desde microorganismos
Otra iniciativa destacada es la producción de bioestruvita, un fertilizante generado mediante microorganismos aislados desde plantas de tratamiento, especialmente en instalaciones de Hualpén. Estos microorganismos han demostrado una elevada capacidad para biomineralizar fosfato disuelto y transformarlo en un fertilizante natural de alto valor agronómico . La propuesta forma parte de un proyecto desarrollado por Essbio (Empresa de Servicios Sanitarios del Bio-Bío S.A.) y la Universidad San Sebastián en el marco del FIC (Fondo de Innovación para la Competitividad Regional) de Ñuble.
Desde 2024, se realizan pruebas comparativas entre la bioestruvita y fertilizantes convencionales como el superfosfato triple, mostrando resultados de crecimiento favorables en hortalizas. Además, se han llevado a cabo ensayos de solubilidad en suelos pobres en fósforo, los cuales también han sido prometedores . Estos avances permiten proyectar una futura producción a mayor escala mediante fondos de investigación como FONDEF-ANID.(Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo)
Un impacto en lo agrícola
La recuperación de fósforo desde aguas residuales permite reinventar el rol del sistema sanitario, transformándolo en un nodo productivo capaz de generar insumos agrícolas. Los proyectos impulsados por universidades y empresas sanitarias integran investigación aplicada, pruebas en terreno y alianzas de cooperación que permiten escalar las tecnologías . Este enfoque ofrece beneficios ambientales y económicos al reducir la dependencia de minerales importados.
A largo plazo, la producción local de estruvita y bioestruvita (fertilizante orgánico y sostenible)podría fortalecer la seguridad alimentaria del país, especialmente ante la creciente escasez de fósforo en el mundo. La combinación de innovación química y biológica posiciona a Chile como un referente regional en soluciones innovadoras aplicadas al tratamiento de aguas. Con ello, el país avanza hacia sistemas más resilientes y alineados con los desafíos climáticos actuales.
bibliografia
- País, A. (2024, 19 marzo). Estudio busca recuperar fósforo de aguas residuales para producir un fertilizante agrícola. El Mostrador. https://www.elmostrador.cl/agenda-pais/agenda-innovacion/2024/03/19/estudio-busca-recuperar-fosforo-de-aguas-residuales-para-producir-un-fertilizante-agricola/
- Iturra, F. (2025, 11 septiembre). Inédito proyecto busca extraer fósforo de aguas residuales para convertirlo en fertilizante natural. BioBioChile – la Red de Prensa Más Grande de Chile. https://www.biobiochile.cl/noticias/ciencia-y-tecnologia/ciencia/2025/09/11/inedito-proyecto-busca-extraer-fosforo-de-aguas-residuales-para-convertirlo-en-fertilizante-natural.shtml
- Investigadora UAI obtiene patente y premio científico en Europa por sistema para la recuperación de fósforo en aguas residuales urbanas. (s. f.). https://www.uai.cl/noticias/ingenieria-y-ciencias/investigadora-uai-obtiene-patente-y-premio-cientifico-en-europa-por-sistema-para-la-recuperacion-de-fosforo-en-aguas-residuales-urbanas
- Vega, M. (2024, 4 abril). Científicos chilenos proponen usar orina humana como fertilizante y explican cómo lo están logrando. BioBioChile – la Red de Prensa Más Grande de Chile. https://www.biobiochile.cl/noticias/ciencia-y-tecnologia/ciencia/2024/04/04/cientificos-chilenos-proponen-usar-orina-humana-como-fertilizante-y-explican-el-proceso.shtml
